LECTURA FILOSOFIA

San Anselmo quiere probar la existencia de Dios aduciendo que dado que Dios es la perfección, esta idea exige que ese ser exista, pues si no existiera no sería la idea del sumo perfecto, ya que la superaría la idea de un ser que sí existiera. Por consiguiente, Dios tiene que existir. De acuerdo con esto puede afirmarse que.

Para la alta Escolástica todo tiene un lugar en el mundo y los seres no están aislados los unos de los otros sino que están en una relación mutua, porque todo está ordenado en vista de una existencia única. Sin embargo, todos los seres van necesariamente separándose los unos de los otros en sus funciones diversas y concurren a la armonía del conjunto. De esta forma, el lugar del actuar humano es un mundo que se construye sobre relaciones entre individualidades más que sobre la individualidad singular. Lo anterior implica que  

 Se conoce como voluntad la actitud o disposición moral para hacer algo. Para San Agustín, el hombre posee voluntad pero ante todo conciencia moral, ya que para el obrar humano no es suficiente que el hombre conozca la ley divina sino que también es necesario que la pretenda, ya que el argumento central de la filosofía de San Agustín es que  

Según Santo Tomás de Aquino, el individuo es la unión sustancial de alma y cuerpo, es decir, de forma y materia, los cuales permiten al ser humano participar en el mundo de lo puramente espiritual a través de su razón y en el mundo sensorial a través de su materia. Lo anterior permite deducir que  

San Agustín dice que los seres humanos son seres dotados de razón, la cual dirige al cuerpo físico. La razón es una función del alma, ésta es la que acerca al hombre al conocimiento de Dios. Por su parte, el cuerpo es víctima de los placeres y aleja al hombre del conocimiento. De esta forma, San Agustín afirma que el alma debe controlar al cuerpo y no al contrario, porque si 

Para Alberto Magno, la voluntad de Dios se manifiesta en el acto creador del alma como el llamado que le inculca para que vuelva a Él. Este retorno al origen es lo único que puede dar la plenitud de la existencia al alma. La libertad del hombre se realiza plenamente cuando comprende que su alma pertenece a Dios y obra con todo su ser para ello. Así, con ayuda de la razón el hombre alcanza su destino al responder a este llamado. De lo anterior se puede inferir que 

Santo Tomás de Aquino asume la teoría hilemórfica de Aristóteles que plantea que el hombre está formado por cuerpo y por alma, y su relación es substancial, es decir, ambos son necesarios para constituir la substancia humana. El alma humana creada por Dios es inmortal y está destinada a permanecer unida al cuerpo. Sin embargo, esta unión con la materia no constituye ninguna cárcel. No es una relación accidental sino substancial. Ahora bien, estos dos componentes esenciales del ser vivo no son absolutamente separables para Santo Tomás, ya que este argumenta que 

La diferencia en la denominación de sabio y de filósofo se estableció en la antigüedad. Fueron los pitagóricos los responsables de introducir este término cuando se autoproclamaron amigos de la sabiduría. Este hecho pone de manifiesto  

San Agustín considera que la búsqueda de certezas lleva al hombre a su propio ser donde residen las verdades seguras y necesarias otorgadas por Dios para obtener un conocimiento de toda la realidad. Según este planteamiento, la causa originaria de la verdad es la divinidad por cuanto ilumina las ideas necesarias para determinar la realidad de todo. En este sentido, el camino que propone el autor para lograr el verdadero conocimiento es  

La teoría del conocimiento de Santo Tomás se basa en el intelectualismo aristotélico, ya que no se fundamenta en una limitación a los datos de los sentidos sino que para él el sujeto comienza con lo dado, pero ha de seguir posteriormente un proceso sistemático y metódico. En lo que concierne al conocimiento sensitivo, Santo Tomás propone una explicación empirista del conocimiento humano, porque  

Para San Agustín, hay que creer lo que Dios revela para llegar al verdadero conocimiento. De esta forma, si Dios es la Verdad y de su iluminación procede la comprensión de toda verdad parcial, se puede comprender que para el Santo no puede establecerse una distinción muy clara entre la razón y la fe, porque   1

Durante la Edad Media el problema del conocimiento se centra en la posibilidad de relacionar fe y razón, que son consideradas como fuentes del conocimiento. La fe revela las verdades divinas y la razón revela una verdad objetiva. Fe y Razón son compatibles y se necesitan mutuamente, no se dan por separado. Con respecto a este problema una posible solución sería 

Para San Agustín, el libre arbitrio designa la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, aunque gozar de libre arbitrio no siempre significa ser libre, pues serlo depende del uso que se haga de Él, ya que para San Agustín es fundamental  

Para algunos autores medievales, la razón humana es el principio del obrar humano y por tanto, obrar bien es obrar de acuerdo con los designios de la razón. Ockham, por su parte, postula una ética desvinculada de cualquier tipo racional. Todos los preceptos morales penden de la pura voluntad divina. De esta forma, un acto es malo únicamente porque Dios lo prohíbe y bueno porque lo ordena, para alejarse por completo de los principios tradicionales del obrar humano que se basan en la razón humana Ockham propone  

Los primeros representantes de la Patrística sostenían que los hombres han recibido de Dios el libre albedrío para que puedan optar por el bien o por el mal. Si en el ejercicio de esa facultad el individuo se inclina por el mal, tiene la posibilidad de volver a Dios por medio del reconocimiento del pecado y la realización de acciones moralmente buenas. De lo anterior se deduce que  


San Gregorio de Nisa, uno de los primeros Padres de la Iglesia, afirma que el ser humano tiene la capacidad de alejarse del bien mediante su libre albedrío porque su existencia se dio gracias a la voluntad creadora de Dios. El Santo sostiene que la divinidad ha existido desde siempre como el Ser absolutamente bueno e inmutable que hizo al hombre a imagen y semejanza suya. Sin embargo, aunque la persona es imagen de Dios comete actos malos, porque  

San Agustín considera que los hombres pueden con su voluntad encaminar sus actos hacia el bien o hacia el mal. De esta manera, establece que la libertad es algo propio de la voluntad del ser humano otorgada por Dios. De lo anterior se deduce que 

San Anselmo quiere probar la existencia de Dios aduciendo que dado que Dios es la perfección, esta idea exige que ese ser exista, pues si no existiera no sería la idea del sumo perfecto, ya que la superaría la idea de un ser que sí existiera. Por consiguiente, Dios tiene que existir. De acuerdo con esto puede afirmarse que  

En la medida en que la metafísica es la ciencia del ser en cuanto ser, se interesa por un concepto y no por una cosa. Esta afirmación puede llevar a pensar que el concepto de ser, en cuanto es abstracto, es algo misterioso que debe ser conocido por el hombre antes de que pueda conocer seres particulares, pues dichos seres son una simple participación de él. Sin embargo, esta interpretación cambia si aceptamos al igual que Ockham que  

San Agustín afirma la existencia de la verdad a partir de la existencia de Dios, que es verdad y bien absoluto, centro y fin de todo. Según él, el fundamento de la felicidad y del ser humano está en la suprema verdad, a la cual puede acceder por medio de la naturaleza del conocimiento humano, y por el maravilloso orden de las cosas externas y naturales. Esta afirmación agustiniana, que identifica a Dios con la suprema verdad, se explica porque el ser del hombre 

Dice Rike: “Si nuestra vida cotidiana nos parece pobre, no la culpemos, culpémonos nosotros mismos; digámonos que no somos lo bastante poetas para suscitar sus riquezas. Para los creadores no hay pobreza ni lugar pobre, indiferente.”Esta concepción es muy importante para cualquier artista porque le permite darse cuenta de que 

Escribe Pessoa: “Ya que no podemos extraer belleza de la vida, busquemos al menos extraer belleza de no poder extraer belleza de la vida. Hagamos de nuestro fracaso una victoria, algo positivo y erguido, con columnas, majestad y equiescencia individual. Si la vida no nos ha dado más que una celda de reclusión, hagamos por ornamentarla, aunque más no sea, con las sombras de nuestros sueños, diseños y colores mezclados, esculpiendo nuestro olvido bajo la quieta exterioridad de los muros.” A partir de las anteriores frases se deduce que, para Pessoa, la belleza 


UNA HISTORIA DE CARIÑOS

UNA HISTORIA DE CARIÑOS

¨En este cuento, Claude Steiner sintetiza con gran sabiduría y ternura muchas ideas sobre las caricias.
Érase una vez, hace mucho tiempo, una pareja feliz, Antonio y María, quienes tenían dos hijos llamados Juan y Lucía. Para entender la felicidad de los niños es necesario retroceder a aquella época.
Cada persona, cuando nacía, recibía una bolsita de cariños. Siempre que una persona colocaba la mano sobre la bolsita podía sacar un cariño caliente. Los cariños calientes hacían que las personas se sintieran calientes y cómodas, llenas de cariño. Las personas que no recibían cariños calientes se exponían al peligro de contraer una enfermedad en la espalda que les hacía marchitarse y morir.
Era fácil recibir cariños calientes. Siempre que alguien los quería, bastaba pedirlos. Colocando las manos en la bolsita surgía un cariño del tamaño de la mano de un niño. Al salir a la luz, el cariño se expandía y se transformaba en un gran cariño caliente que podía ser colocado en el hombro, en la cabeza, en el cuello de la persona. Entonces, se mezclaba con la piel, y la persona se sentía toda muy bien.
Las personas vivían pidiéndose cariños calientes las unas a las otras, y nunca había problemas para conseguirlos, pues se daban gratis. Por consiguiente, durante la mayor parte del tiempo todos vivían felices y llenos de cariños.
Cierto día, una bruja mala se disgustó porque las personas, por ser felices, no compraban las pociones y los ungüentos que ella vendía. Como esta bruja era muy sagaz, inventó un plan muy malvado. Cierta mañana se acercó a Antonio mientras María jugaba con su hija, y le murmuró al oído:
–Mira, Antonio, observa los cariños que María le está brindando a Lucía. Si ella sigue así consumirá todos los cariños, y no quedará nada para ti.
Antonio quedó sorprendido y preguntó:
– ¿Quiere usted decir que no siempre existen cariños calientes en la bolsita?
Y la bruja contestó:
–Se pueden acabar, y tú no recibirías más.
Diciendo esto la bruja se fue, montada en su escoba, carcajeándose ruidosamente.
Antonio quedó muy preocupado, y se puso a mirar cada vez que María le entregaba un cariño caliente a otra persona, pues temía perderlos. Entonces empezó a quejarse a María, a quien quería mucho, y él también dejó de darles cariños a los demás, y los reservó solo para su esposa.
Los niños lo notaron y también empezaron a economizar cariños, pues entendieron que no estaba bien entregarlos. Todos se volvieron cada día más mezquinos.
Las personas de esa localidad comenzaron a sentirse menos cálidas y encariñadas, y algunas murieron por falta de cariños calientes. Cada día iban más personas a hablar con la bruja para adquirir ungüentos y pociones. Pero la bruja realmente no quería que las personas murieran porque, si eso ocurría, dejarían de comprar pociones y ungüentos. Entonces tramó un nuevo plan. Todos recibían una bolsita que era muy parecida a la bolsita de cariños, pero era fría y contenía espinas frías. Las espinas frías hacían que las personas se sintieran frías y pinchadas, mas evitaban que se murieran.
De ahí en adelante, siempre que alguien decía: “Quiero un cariño caliente”, los que temían perder su reserva, contestaban: “No le puedo dar un cariño caliente, pero si usted quiere le puedo dar una espina fría”.
La situación se complicó bastante porque desde la llegada de la bruja había cada día menos cariños calientes disponibles, y éstos se estaban volviendo muy valiosos. Esto obligó a las personas a intentar hacer todo tipo de cosas para conseguirlos.
Antes de que llegara la bruja, se reunían grupos de tres, cuatro, cinco personas, sin importarles quién les estaba dando cariños a quien. Después de aparecer la bruja la gente comenzó a juntarse por parejas y a reservar todos sus cariños calientes exclusivamente para su pareja. Cuando se olvidaban y le daban un cariño caliente a otra persona, se sentían después culpables. Las personas que no lograban encontrar una pareja generosa debían trabajar mucho para obtener dinero para comprar los cariños.
Otras personas se volvieron simpáticas y recibían muchos cariños calientes sin tener que corresponder con cariños. Entonces comenzaron a vendérselos a las personas que los necesitaban para sobrevivir. Igualmente otras personas reunían espinas frías, que eran ilimitadas y gratis, las cubrían con un forro blanco, y, calentándolas, las hacían pasar por cariños calientes. Realmente eran cariños falsos, de plástico, que causaban nuevas dificultades. Por ejemplo, dos personas se juntaban e intercambiaban libremente sus cariños de plástico. Se sentían bien en ciertos momentos pero luego, se sentían muy mal. Como creían que estaban intercambiando cariños calientes, se confundían.
Por consiguiente, la situación se puso muy grave.
No hace mucho tiempo, una mujer especial llegó a ese lugar. Nunca había oído hablar de la bruja, y a ella no le preocupaba que los cariños calientes se acabaran. Ella los entregaba gratis, inclusive cuando no se los solicitaban. Las personas de ese lugar desaprobaban su actitud porque esa mujer les hacía pensar a los niños que no se debían preocupar por que los cariños calientes se terminaran, y la llamaban la Persona Especial.
Los niños querían mucho a la Persona Especial porque se sentían bien en su presencia, y comenzaron a darle cariños calientes siempre que sentían la necesidad de hacerlo.
Los adultos se preocuparon mucho, y decidieron imponer una ley para proteger a los niños del desperdicio de sus cariños calientes. La ley decía que era un crimen distribuir cariños calientes sin permiso. Sin embargo, a pesar de la ley, muchos niños continuaron intercambiando cariños calientes siempre que lo deseaban o que alguien los pedía. Como había muchos niños parecía que el intercambio de cariños iba a seguir prosperando.

Todavía no podemos predecir qué ocurrirá. ¿Las fuerzas de la ley y del orden de los adultos forzarán a los niños a detener su imprudencia? ¿Los adultos se unirán a la Persona Especial y a los niños y entenderán que siempre habrá cariños calientes, todos los que fueren necesarios? ¿Se acordarán de los días en que los cariños calientes eran inagotables porque se distribuían libremente?¨

TOMADO DEL LIBRO: UNA CARICIA ESENCIAL
PARA REFLEXIONAR:
1. ¿De cuál lado está usted? 2.¿Qué opina usted de esto?

Ingeniate tu propia bolsita de cariños calientes y llevala contigo, recuerda no ser egoista con los cariños.