HISTORIA DE LA EPISTEMOLOGÍA


EPISTEMOLOGIA

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INTRODUCCIÓN: Epistemología griega y medieval

Durante el siglo V a.C., los sofistas griegos cuestionaron la posibilidad de que hubiera un conocimiento fiable y objetivo. Por ello, uno de los principales sofistas, Gorgias, afirmó que nada puede existir en realidad, que si algo existe no se puede conocer, y que si su conocimiento fuera posible, no se podría comunicar. Otro importante sofista, Protágoras, mantuvo que ninguna opinión de una persona es más correcta que la de otra, porque cada individuo es el único juez de su propia experiencia. Platón, siguiendo a su ilustre maestro Sócrates, intentó contestar a los sofistas dando por sentado la existencia de un mundo de “formas o ideas”, invariable e invisible, sobre las que es posible adquirir un conocimiento exacto y certero. En el famoso mito de la caverna, que aparece en uno de sus principales diálogos, La República, Platón mantenía que las cosas que uno ve y palpa son sombras, copias imperfectas de las formas puras que estudia la filosofía. Por consiguiente, sólo el razonamiento filosófico abstracto proporciona un conocimiento verdadero, mientras que la percepción facilita opiniones vagas e inconsistentes. Concluyó que la contemplación filosófica del mundo de las ideas es el fin más elevado de la existencia humana.

Aristóteles siguió a Platón al considerar que el conocimiento abstracto es superior a cualquier otro, pero discrepó en cuanto al método apropiado para alcanzarlo. Aristóteles mantenía que casi todo el conocimiento se deriva de la experiencia (pensamiento filosófico empirista). El conocimiento se adquiere ya sea por vía directa, con la abstracción de los rasgos que definen a una especie, o de forma indirecta, deduciendo nuevos datos de aquelos ya sabidos, de acuerdo con las reglas de la lógica (pensamiento filosófico racionalista). La observación cuidadosa y la adhesión estricta a las reglas de la lógica (silogismo aristotélico), que por primera vez fueron expuestas de forma sistemática por Aristóteles, ayudarían a superar las trampas teóricas que los sofistas habían expuesto. Las escuelas del estoicismo y del epicureísmo coincidieron con Aristóteles en que el conocimiento nace de la percepción pero, al contrario que Aristóteles y Platón, mantenían que la filosofía debía ser considerada como una guía práctica para la vida y no como un fin en sí misma.

Después de varios siglos de declive del interés por el conocimiento racional y científico, santo Tomás de Aquino (máximo representante del escolasticismo) y otros filósofos de la edad media ayudaron a devolver la confianza en la razón y la experiencia, combinando los métodos racionales y la fe en un sistema unificado de creencias. Tomás de Aquino coincidió con Aristóteles en considerar la percepción como el punto de partida y la lógica como el procedimiento intelectual para llegar a un conocimiento fiable de la naturaleza, pero estimó que la fe en la autoridad de la Biblia era la principal fuente de la creencia religiosa.

La Teoría del conocimiento aristotélica

Al igual que ocurría con Platón tampoco en Aristóteles encontramos una teoría del conocimiento elaborada, aunque sí numerosos pasajes en varias de sus obras (Metafísica, Ética a Nicómaco, Tópicos, por ejemplo) que se refieren explícitamente al conocimiento analizándolo bajo distintos aspectos. El estudio de la demostración, el análisis de las características de la ciencia y sus divisiones, la determinación de las virtudes dianoéticas, etc., son algunas de las ocasiones en las que Aristóteles nos habla de una manera más específica del conocimiento y de sus características. De todo ello podemos deducir algunas de las características básicas del conocimiento tal como parece haberlo concebido Aristóteles.

Aristóteles distingue varios niveles o grados de conocimiento. El conocimiento sensible deriva directamente de la sensación y es un tipo de conocimiento inmediato y fugaz, desapareciendo con la sensación que lo ha generado. El conocimiento sensible es propio de los animales inferiores. En los animales superiores, sin embargo, al mezclarse con la memoria sensitiva y con la imaginación puede dar lugar a un tipo de conocimiento más persistente. Ese proceso tiene lugar en el hombre, generando la experiencia como resultado de la actividad de la memoria, una forma de conocimiento que, sin que le permita a los hombres conocer por qué y la causa de los objetos conocidos, les permite, sin embargo, saber que existen, es decir, la experiencia consiste en el conocimiento de las cosas particulares:

«... ninguna de las acciones sensibles constituye a nuestros ojos el verdadero saber, bien que sean el fundamento del conocimiento de las cosas particulares; pero no nos dicen el porqué de nada; por ejemplo, nos hacen ver que el fuego es caliente, pero sólo que es caliente.»(Aristóteles, Metafísica, libro 1,1).

El nivel más elevado de conocimiento vendría representado por la actividad del entendimiento, que nos permitiría conocer por qué y la causa de los objetos; este saber ha de surgir necesariamente de la experiencia, pero en la medida en que es capaz de explicar la causa de lo que existe se constituye en el verdadero conocimiento:

«Por consiguiente, como acabamos de decir, el hombre de experiencia parece ser más sabio que el que sólo tiene conocimientos sensibles, cualesquiera que ellos sean: el hombre de arte lo es más que el hombre de experiencia; el operario es sobrepujado por el director del trabajo, y la especulación es superior a la práctica.»(Aristóteles, Metafísica, libro 1,1).

El conocimiento sensible es, pues, el punto de partida de todo conocimiento, que culmina en el saber. Y Aristóteles distingue en la Metafísica tres tipos de saber: el saber productivo, el saber práctico y el saber contemplativo o teórico. En la Ética a Nicómaco volverá presentarnos esta división del saber, en relación con el análisis de las virtudes dianoéticas, las virtudes propias del pensamiento discursivo (diánoia). El saber productivo (episteme poietiké) que es el que tiene por objeto la producción o fabricación, el saber técnico. El saber práctico (episteme praktiké) remite a la capacidad de ordenar racionalmente la conducta, tanto pública como privada. El saber contemplativo (episteme theoretiké) no responde a ningún tipo de interés, ni productivo ni práctico, y representa la forma de conocimiento más elevado, que conduce a la sabiduría.

El punto de partida del conocimiento lo constituyen, pues, la sensación y la experiencia, que nos pone en contacto con la realidad de las sustancias concretas. Pero el verdadero conocimiento es obra del entendimiento y consiste en el conocimiento de las sustancias por sus causas y principios, entre las que se encuentra la causa formal, la esencia. Al igual que para Platón, para Aristóteles conocer, propiamente hablando, supone estar en condiciones de dar cuenta de la esencia del objeto conocido. De ahí que el conocimiento lo sea propiamente de lo universal, de la forma (o de la Idea). Pero para Aristóteles la forma se encuentra en la sustancia, no es una entidad subsistente, por lo que es absolutamente necesario, para poder captar la forma, haber captado previamente, a través de la sensibilidad, la sustancia.

EPISTEMOLOGIA EDAD ANTIGUA

Pertenecientes a los antiguos griegos que tratan de sus dioses y héroes, la naturaleza del mundo y los orígenes y significado de sus propios cultos y prácticas rituales. Formaban parte de la religión de la Antigua Grecia. Los investigadores modernos recurren a los mitos y los estudian en un intento por arrojar luz sobre las instituciones religiosas y políticas de la antigua Grecia y su civilización, así como para entender mejor la naturaleza de la propia creación de los mitos.

La mitología griega aparece explícitamente en una extensa colección de relatos e implícitamente en artes figurativas, como cerámica pintada y ofrendas votivas. Los mitos griegos intentan explicar los orígenes del mundo y detallan las vidas y aventuras de una amplia variedad de dioses, héroes y otras criaturas mitológicas. Estos relatos fueron originalmente difundidos en una tradición poética oral, si bien actualmente los mitos se conocen principalmente gracias a la literatura griega.

El interés de la reflexión filosófica se centraba entonces en torno al ser humano y la sociedad, abandonando el predominio del interés por el estudio de la naturaleza. Probablemente Sócrates se haya iniciado en la filosofía estudiando los sistemas de Empédocles, Diógenes de Apolonia y Anaxágoras, entre otros. Pero pronto orientó sus investigaciones hacia los temas más propios de la sofística.

La mitología griega es el conjunto de mitos y leyendas pertenecientes a los antiguos griegos que tratan de sus dioses y héroes, la naturaleza del mundo y los orígenes y significado de sus propios cultos y prácticas rituales. Formaban parte de la religión de la Antigua Grecia. Los investigadores modernos recurren a los mitos y los estudian en un intento por arrojar luz sobre las instituciones religiosas y políticas de la antigua Grecia y su civilización, así como para entender mejor la naturaleza de la propia creación de los mitos.

La mitología griega aparece explícitamente en una extensa colección de relatos e implícitamente en artes figurativas, como cerámica pintada y ofrendas votivas. Los mitos griegos intentan explicar los orígenes del mundo y detallan las vidas y aventuras de una amplia variedad de dioses, héroes y otras criaturas mitológicas. Estos relatos fueron originalmente difundidos en una tradición poética oral, si bien actualmente los mitos se conocen principalmente gracias a la literatura griega.

Las fuentes literarias más antiguas conocidas, los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea, se centran en los sucesos en torno a la Guerra de Troya. Dos poemas del casi contemporáneo de Homero, Hesíodo, la Teogonía y los Trabajos y días, contienen relatos sobre la génesis del mundo, la sucesión de gobernantes divinos y épocas humanas y el origen de las tragedias humanas y las costumbres sacrificiales. También se conservaron mitos en los himnos homéricos, en fragmentos de poesía épica del ciclo troyano, en poemas líricos, en las obras de los dramaturgos del siglo V a. C., en escritos de los investigadores y poetas del período helenístico y en textos de la época del Imperio romano de autores como Plutarco y Pausarías.

Los hallazgos arqueológicos suponen una importante fuente de detalles sobre la mitología griega, con dioses y héroes presentes prominentemente en la decoración de muchos objetos. Diseños geométricos sobre cerámica del siglo VIII a. C. representan escenas del ciclo troyano, así como aventuras de Heracles. En los subsiguientes periodos arcaico, clásico y helenístico aparecen escenas mitológicas homéricas y de otras varias fuentes para complementar la evidencia literaria existente.

La mitología griega ha ejercido una amplia influencia sobre la cultura, el arte y la literatura de la civilización occidental y sigue siendo parte del patrimonio y lenguaje cultural occidentales. Poetas y artistas han hallado inspiración en ella desde las épocas antiguas hasta la actualidad y han descubierto significado y relevancia contemporáneos en los temas mitológicos clásicos

RESURGIMIENTO DE LA CIENCIA EN LA MEDIA EDAD MEDIA

El ámbito religioso ya consolidado fue más permisivo algunos siglos después: entre 1125 y 1200 un verdadero alud de traducciones vertió al latín una parte significativa de la ciencia griega y arábiga, lo que fue seguido por nuevos aportes en el siglo XIII. Sólo hasta tener acceso al núcleo central de esa ciencia griega, el mundo occidental no podía elevarse por encima del nivel de los enciclopedistas latinos. Pero el gran escollo era el conocimiento del griego. A este idioma sólo accedieron el imperio bizantino greco-parlante y los árabes30.

Fueron precisamente de las traducciones latinas de los tratados arábigos y de algunas traducciones directas del griego, de donde comenzaron a nutrirse intelectualmente las escuelas catedralicias surgidas en Occidente. Luego, alrededor de los monasterios y en algunos centros como en Toledo, comenzaron el alud de traducciones que habría de revolucionar el pensamiento científico occidental y determinar su curso durante los siglos siguientes. El mayor de los traductores del árabe al latín fue Gerardo de Cremona. Las traducciones directas del griego fueron realizadas casi exclusivamente en Italia y Sicilia, donde los contactos con el imperio bizantino grecoparlante nunca se habían interrumpido.

El mayor de los traductores del griego al latín fue Guillermo de Moerbeke. Aunque queda la duda sobre las distorsiones que tuvieron muchas de estas traducciones con respecto a los originales, "Sin la valiente labor de este pequeño ejército de traductores de los siglos XII y XIII, no sólo no hubiera logrado materializarse la ciencia medieval, sino que la revolución científica del siglo XVII difícilmente podría haberse producido".

En el contexto anterior se tradujeron considerables obras de Aristóteles. Ellas unas veces destinadas a clarificar y otras a confundir los problemas, dominarían las mentes de los eruditos medievales. En efecto, "Hacía la primera mitad del siglo XV, la ciencia escolástica medieval había alcanzado su pleno desarrollo fundada en una cosmovisión aristotélica, estaba complementada por numerosas críticas específicamente antiaristotélicas, formuladas, sin embargo, dentro del propio marco de la ciencia aristotélica". Por eso será central revisar más detalladamente enseguida la forma como fue asumida la ciencia aristotélica y los posteriores problemas originados alrededor.

El surgimiento de las Universidades en Occidente estuvo íntimamente ligado con la nueva erudición que había sido traducida al latín en el curso del siglo XII. En ellas se estudiaba y discutían los textos traducidos a través de métodos como el de los "Comentarios" y el de las "Questions". Los programas de lógica, filosofía natural, metafísica y teología eran la base de la educación superior y las obras de Aristóteles tenían el lugar principal.

Pero, por más identificadas que las obras de Aristóteles pudieran estar con la enseñanza y vida intelectual del medievo, lo teólogos abordaron sus obras científicas y filosóficas con desconfianza y hostilidad durante gran parte del siglo XIII. El temor a la influencia de Aristóteles derivaba de sus libros sobre la filosofía natural, que contenían juicios y opiniones que trastocaban la fe y el dogma cristianos”.

Las sanciones en contra de los postulados de Aristóteles no se hicieron esperar. Entre 1210 y 1245 la Santa Sede promulgó varias sanciones contra la filosofía natural aristotélica. Pero después de ese período se quitaron las prohibiciones y los preceptores de las artes debatieron y analizaron animadamente la filosofía natural de Aristóteles, y aplicaron sus métodos de análisis filosófico a la resolución de problemas en todas las áreas del pensamiento.

Enseguida, como efecto de la asimilación de Aristóteles, se revivieron tensiones yantagonismos entre los preceptores de las artes, que enseñaban filosofía natural aristotélica pero que carecían de formación teológica; y los teólogos, quienes habían utilizado el lenguaje filosófico, los conceptos y los argumentos de Aristóteles para aclarar y explicar las doctrinas teológicas, pero que no aceptaban la filosofía natural, producto del mismo pensamiento. En general, estos preceptores, tal vez más con la intención de trabajar abiertamente la filosofía natural de Aristóteles, que con la intención de respaldar explícitamente una doctrina de la "doble verdad", representaron una tendencia ideológica que dejó a los teólogos perturbados e inquietos.

Esta tensión no ofrecía posibilidades de conciliación por el momento, pues los teólogos no iban a contradecir la verdad religiosa, ni a declararla parcial o no racional, ni tampoco permitirían que los preceptores de las artes solucionaran el antagonismo. Pero los preceptores tampoco iban a aceptar la falsedad de unos postulados naturales provenientes de la misma lógica racional utilizada por los teólogos. Lo que sucedió entonces fue que el antagonismo no solucionado por lo pronto, degeneró en nuevas sanciones y condenas entre 1270 y 1277, año en el cual el papa Juan XXI comisionó al Obispo de París, Esteban Tempier, para que investigara las controversias que acosaban a la universidad de París. Realizada la investigación Tempier emitió la condena de 219 postulados extraídos de numerosas fuentes, estableciendo la pena de excomunión para los que defendiesen uno solo de los errores condenados y siguieran la doctrina de la "doble verdad".

Muchos de los postulados eran condenados por ser deterministas y por establecer límites al poder de Dios para actuar libre e impredeciblemente. En contraposición con estos postulados, los teólogos reafirmaron el poder absoluto de Dios.

Ante el razonamiento de que el mundo dependía totalmente de la insondable voluntad de Dios, quien, mediante su absoluto poder podría haber hecho las cosas de modo diferente al existente, se infería fácilmente que todas las cosas existentes son contingentes o que podrían haber sido hechas de otra manera o no haber sido hechas del todo.

Estas consideraciones estrictamente teológicas orientaron a Guillermo de Occam para afirmar que todo conocimiento se derivaba de la experiencia, o que los objetos externos a la mente, así como los estados mentales personales, eran aprehendidos directa e inmediatamente a través de lo que él llamaba la "cognición intuitiva". A través de esta aprehensión directa, se captaba la existencia de las cosas, pero ninguna prueba podía demostrar la existencia de cualquier cosa, pues incluso si un objeto no existiera o fuera inaccesible podría, sin embargo, originar una cognición intuitiva dado que Dios mismo podría optar por proveer la causa de la cognición en forma directa, o a la manera corriente, a través de una causa secundaria. En todos estos casos la experiencia de ese objeto sería la misma. Además Dios podría también inducir en nosotros la creencia de que el objeto inexistente en realidad existía. “De esta manera la certeza psicológica se volvía indistinguible de la certeza basada en la evidencia "objetiva" adquirida a través de los sentidos (...) Las consecuencias que Occam derivó de este empirismo fueron verdaderamente radicales”.

Ya que las premisas básicas de la ciencia no podían implicar relaciones necesarias de causa-efecto, debían expresarse como enunciados condicionales o hipotéticos. Ciertamente, lo que comenzó con el planteamiento de la limitación de la capacidad de aplicación de la prueba filosófica al dominio de la teología, confluyó en una dura crítica a la necesidad del principio de causalidad y a la certeza de lo observable. Esta actitud de Occam de relacionar la influencia del poder absoluto de Dios y la convicción nominalista generalizada de que lo que es observable puede no ser real, ejerció una influencia profunda y duradera sobre las corrientes intelectuales del siglo XIV. Se conformaron controversias entre los teólogos seguidores de Occam y los preceptores de las artes, también seguidores de Occam. El grupo de teólogos incluía entre otros a Juan de Mirecourt, Pedro de Ceffons, Roberto Holcot, Santiago de Eltville, Pedro Ailly y el más destacado, Nicolás de Autrecourt. El grupo de preceptores agrupaba entre otros a Juan Buridan, Alberto de Sajonia y Marsilio de Inghen. Los teólogos, sobre todo Nicolás de Autrecourt, en defensa de la fe y argumentando desde la posición de Occam, atacaban los postulados de la filosofía natural de Aristóteles, difundían un conocimiento sólo probable y buscaban alternativas más plausibles que la física aristotélica. Los preceptores de las artes, en cambio, aunque críticos de Aristóteles, estaban lejos de desear el socavamiento de los cimientos de su filosofía natural y su visión del mundo. Ellos aceptaron el énfasis hecho en el empirismo y en oposición a la opinión de los teólogos argumentaron que el conocimiento inductivo a partir de la observación y la experiencia, aunque incompleto, podía proporcionar una certeza suficiente y adecuada totalmente a las exigencias de la ciencia natural.

A pesar de sus diferentes actitudes respecto a los principios básicos y los fundamentos de la ciencia, tanto los teólogos como los preceptores de las artes hablaban frecuentemente de "salvar las apariencias" o los "fenómenos". Se entendía por esto que las diferentes hipótesis o explicaciones podían, indistintamente, explicar un determinado fenómeno físico; o de lo contrario, que una explicación podría parecer más plausible que otras alternativas. En tales casos no se exigía la realidad física para los mecanismos de explicación.

Desde que los universales dejaron de ser realidades para ser simples signos nominales, sin capacidad lógica de interpretación de la realidad; y desde que las concepciones teológicas se declararon no explicables por la razón, pero verdaderas; se producirá una dualidad, en la que, frente a lo divino se carece de medios propios, y frente a la realidad, no sirve la razón Conceptual.

En general, se consolidó la doble actitud de afianzarse en el sistema aristotélico y de abandonar la esperanza de adquirir conocimientos verdaderos del mundo físico. El principal objetivo perseguido era la congruencia, no la búsqueda de la realidad empírica.

EPISTEMOLOGIA CONTEMPORANEA

La epistemología o teoría del conocimiento, es la rama de la filosofía que se ocupa de la naturaleza del conocimiento, de su posibilidad, alcance y base general.

Nietzsche, que estaba influido de algún modo por Schopenhauer, aun cuando lo interpretaban mal, mantenía la doctrina de la subjetividad de la verdad.

Fuera del neokantismo, la epistemología del siglo XIX continuo siendo casi exclusivamente un fenómeno anglosajón, J.S. Mill defendió un empirismo extremo, manteniendo que el conocimiento de todas las verdades era derivado de la experiencia.

 Al final del siglo el nacimiento del pragmatismo americano de la tesis de C.S. Peirce, dice que la significatividad de las ideas es función de la contribución a la conducta racional.

El punto de vista del conocimiento, la verdad simplemente un limite ideal, el empirismo del siglo XX fue el principal movimiento en la epistemología, este movimiento ocupo menos de la base  de las ideas que del alcance y la certeza del conocimiento de las verdades.

Todo lo que es dado tiene que buscar la experiencia del individuo, son datos sensoriales, el problema entre este y los objetos materiales: un problema que genero teoría epistemológicas dela percepción, el fenomenalismo, la doctrina de los objetos materiales.

Una cuestión que continua abierta es la de dilucidar si ese deseo esta

Basado en una ilusión a la naturaleza del conocimiento.

Por un lado, los racionalistas establecen que es por vía de la razón y no por los sentidos, como se produce el conocimiento humano, pero ellos apelan a una causa principalmente, tienen diferentes argumentos para hallar esa causa en lo extranatural y en lo contemplativo, así como en el innatismo. La escuela empirista, no está de acuerdo con eso, establecen que el conocimiento, además de la razón, también surge por los sentidos, y principalmente por el cerebro; no buscan una causa primera porque dicen que el entendimiento humano no es capaz de hallar esa causa, el escepticismo de Hume pone esta clase de condiciones y sirve de base para que Kant elabore su epistemología moderna, donde hace un giro copernicano.

Entonces en la filosofía kantiana del conocimiento, hace una síntesis trascendental entre racionalismo y empirismo, al poner las condiciones de posibilidad del conocimiento humano, en el sujeto mismo y no en el objeto, entonces el conocimiento se limita en el humano y en la esfera de lo físico-matemático, esos son sus límites, y más allá de esto se encuentra lo especulativo y lo metafísico, donde la razón humana se nubla y no alcanza a conocer. Eso se tiene en su Crítica de la Razón Pura.

La epistemología o teoría del conocimiento, es la rama de la filosofía que se ocupa de la naturaleza del conocimiento, de su posibilidad, alcance y base general.

Nietzsche, que estaba influido de algún modo por Schopenhauer, aun cuando lo interpretaban mal, mantenía la doctrina de la subjetividad de la verdad.

Fuera del neokantismo, la epistemología del siglo XIX continuo siendo casi exclusivamente un fenómeno anglosajón, J.S. Mill defendió un empirismo extremo, manteniendo que el conocimiento de todas las verdades era derivado de la experiencia.

Al final del siglo el nacimiento del pragmatismo americano de la tesis de C.S. Peirce, dice que la significatividad de las ideas es función de la contribución a la conducta racional.

El punto de vista del conocimiento, la verdad simplemente un límite ideal, el empirismo del siglo XX fue el principal movimiento en la epistemología, este movimiento ocupo menos de la base  de las ideas que del alcance y la certeza del conocimiento de las verdades.

Todo lo que es dado tiene que buscar la experiencia del individuo, son datos sensoriales, el problema entre este y los objetos materiales: un problema que genero teoría epistemológicas dela percepción, el fenomenalismo, la doctrina de los objetos materiales.

Una cuestión que continua abierta es la de dilucidar si ese deseo está basado en una ilusión a la naturaleza del conocimiento.

Por un lado, los racionalistas establecen que es por vía de la razón y no por los sentidos, como se produce el conocimiento humano, pero ellos apelan a una causa principalmente, tienen diferentes argumentos para hallar esa causa en lo extranatural y en lo contemplativo, así como en el innatismo. La escuela empirista, no está de acuerdo con eso, establecen que el conocimiento, además de la razón, también surge por los sentidos, y principalmente por el cerebro; no buscan una causa primera porque dicen que el entendimiento humano no es capaz de hallar esa causa, el escepticismo de Hume pone esta clase de condiciones y sirve de base para que Kant elabore su epistemología moderna, donde hace un giro copernicano.

Entonces en la filosofía kantiana del conocimiento, hace una síntesis trascendental entre racionalismo y empirismo, al poner las condiciones de posibilidad del conocimiento humano, en el sujeto mismo y no en el objeto, entonces el conocimiento se limita en el humano y en la esfera de lo físico-matemático, esos son sus límites, y más allá de esto se encuentra lo especulativo y lo metafísico, donde la razón humana se nubla y no alcanza a conocer. Eso se tiene en su Crítica de la Razón Pura.

Paralelamente al desarrollo de la filosofía kantiana, se tiene la filosofía ilustrada, en donde se impulsa el desarrollo de la razón y del conocimiento científico, las ciencias se empiezan a separar de la filosofía, las matemáticas y la física tienen gran alcance y la metafísica así como la teología, empiezan a sufrir rechazos y oposición. Luego viene la filosofía hegeliana y del idealismo alemán. En la filosofía hegeliana, la razón se vuelve absoluta de manera incondicionada, y es así como se tiene una nueva teoría del conocimiento, pero sin límites, se incluye a la metafísica entre sus cauces, la metafísica es como ciencia para Hegel, pero no como ciencia positiva.

Y dando un gran salto en la historia, la epistemología contemporánea, se da principalmente en autores como Gettier, Stroud, Dancy, en donde ellos buscan el desarrollo de metodologías apropiadas del conocimiento, que superen las barreras que presentaban las epistemologías anteriores, se basan en pruebas a base de la lógica, de los contraejemplos, de los experimentos mentales, entre otras estrategias más. Surgen las posturas del fundacionismo y del coherentismo, para intentar probar y dar solución al problema del conocimiento, se atacan las posturas tradicionales y se liga e interactúa con otras ramas de la filosofía, tales como la filosofía de la mente, la filosofía analítica y del lenguaje, la filosofía de la lógica, la filosofía de las matemáticas, la filosofía de la ciencia y otras más.

EPISTEMOLOGIA EN LA EDAD MODERNA

Con el Renacimiento Aparece la necesidad de una detallada división del trabajo exigida por el desarrollo de los medios d producción. Con ello aparece el niño a pesar de esto y dado el creciente desarrollo del capitalismo el niño es sobre explotado. La razón es que mientras los adultos se organizaban para protestar por las condiciones laborales, los niños no podrían hacer nada. Por otra parte el niño era el miembro de una familia y su trabajo se calculaba como complemento del salario del jefe de familia. Así percibía un trabajo inferior, pero las jornadas laborales eran mayores, y dada la edad los riesgos también eran mayores

 Desde Luego, con la creación de la edad laboral no se sitúa al niño lejos del trabajo, pues la conjunción que hasta hoy vemos Real en nuestras escuelas, es la de las escuelas y el trabajo.    

En los principios de la edad moderna retomamos los caminos del concepto Aristotélico (tiene como centro una ciencia universal del ser). Los sistemas de Descartes, Spinoza y Leibnitz, presentan la misma orientación que caracteriza al Estagirita, ya que todos tienden al conocimiento del mundo objetivo. Kant por el contrario revive el estilo Platónico (procura elevar la vida, con todos sus conceptos a la conciencia filosófica).

Es verdad que Kant en su primera manifestación surge como una teoría del conocimiento o como base crítica del estudio científico. Pero no se detiene en el ámbito teórico sino que avanza a formular la base crítica de todos los campos conocibles. Al lado de la Crítica de la razón pura, se encuentra la Crítica de la razón práctica, que aborda el tema de la valorización moral, y la Crítica del juicio, cuyo objetivo son las investigaciones críticas de los valores estéticos. Así pues, en Kant aparece la filosofía como una reflexión universal del pensamiento sobre sí mismo, como una reflexión del hombre estudioso sobre los valores de su conducta.

En los principios de la edad moderna retomamos los caminos del concepto Aristotélico (tiene como centro una ciencia universal del ser). Los sistemas de Descartes, Spinoza y Leibnitz, presentan la misma orientación que caracteriza al Estagirita, ya que todos tienden al conocimiento del mundo objetivo. Kant por el contrario revive el estilo Platónico (procura elevar la vida, con todos sus conceptos a la conciencia filosófica).

Es verdad que Kant en su primera manifestación surge como una teoría del conocimiento o como base critica del estudio científico. Pero no se detiene en el ámbito teórico sino que avanza a formular la base crítica de todos los campos conocibles. Al lado de la Crítica de la razón pura, se encuentra la Crítica de la razón práctica, que aborda el tema de la valorización moral, y la Crítica del juicio, cuyo objetivo son las las investigaciones críticas de los valores estéticos. Así pues, en Kant aparece la filosofía como una reflexión universal del pensamiento sobre sí mismo, como una reflexión del hombre estudioso sobre los valores de su conducta.

La supresión de todos los principios materiales y objetivos, los cuales existen indudablemente en Kant, de manera que la filosofía asume un carácter  puramente formal y metodológico. Ésta postura intelectual provoca una reacción que forja un nuevo movimiento en el pensamiento filosófico, el cual vuelve a inclinarse a lo material y objetivo, constituyendo una renovación del carácter aristotélico.

Éste breve repaso de toda la evolución histórica del pensamiento filosófico, nos permite determinar otros dos elementos del concepto esencial de la filosofía. Al primero se conoce con la expresión "concepción del yo"; al segundo se le llama "concepción del universo". La filosofía es ambas cosas: una concepción del yo y una concepción del universo

David Hume

·         David Humé propuso una teoría del conocimiento humano que limitaba a éste al material proporcionado por la experiencia y, siendo un gran representante de la Ilustración, baso sus teorías éticas y políticas en un pensamiento profundamente liberal.

·         El conocimiento, es conocimiento humano, de un ser más sensible que racional; sus decisiones morales se hacen desde los sentimientos y se miden por la felicidad que pueden promover. No sabemos cómo llegar a lo trascendente, a lo metafísico (Dios, el alma, la Realidad); vivimos encapsulados en nuestra subjetividad finita y sensorial. 

·         Todo conocimiento proviene de dos diferentes acontecimientos mentales: las impresiones (datos directos e inmediatos derivados de la experiencia sensorial) y las ideas (recuerdos de esas impresiones).

·         Puesto que la idea de sustancia no proviene de una impresión concreta, tampoco podemos poseer la idea de la misma. La idea tradicional de sustancia queda reducida en Hume a "una colección de ideas simples unidas por la imaginación".

·         Lo que habitualmente se entiende como relación de causa y efecto, Hume lo explica como la constatación de que un determinado fenómeno sigue a otro. Pero nunca experimentamos ese acontecer en su realidad, simplemente lo vemos.

Hegel

El carácter dialéctico de la filosofía hegeliana tiene igual alcance en lo que se refiere al conocimiento o al saber ("conocimiento dialéctico" o "método dialéctico").

 

        Para Hegel, por su propia concepción de la filosofía como "el conocimiento efectivo de lo que es en verdad", la teoría acerca de la realidad requiere indagar lo que es el conocimiento, el saber, el pensar (recuérdese que la relación ser – pensar ha sido una cuestión fundamental a lo largo de la historia de la filosofía.

 

      Para Hegel el conocimiento tiene una estructura dialéctica  Y tiene esa estructura, en definitiva, porque la realidad es dialéctica y, por tanto, el conocimiento también es dialéctico, en cuanto que es una dimensión de lo real y en cuanto que se configura dialécticamente al manifestar adecuadamente la naturaleza dialéctica de la realidad. Pero, en verdad, las distinciones entre conocimiento y realidad, pensar y ser, etc., son, según Hegel, inadecuadas, justamente en razón del carácter dialéctico de la realidad en general y del principio hegeliano de que "lo verdadero es el todo". Lo que hay, en cualquier caso, es la relación interna y estructural entre el ser y el pensar, o, lo que es lo mismo, entre el objeto y el sujeto


Platón

Filósofo griego nacido en Atenas, (427 - 347 a. C.).  Era racionalista pues creía que la razón era la parte central del conocimiento.  Platón creía en la existencia de un mundo superior al nuestro, un mundo de esencias o ideas, en el que habitaban las almas antes de encarnar en este mundo material y finito. Estas esencias o ideas eran los modelos de todos los objetos que existen a nuestro alrededor. Una vez que las almas encarnan en este mundo, olvidan todo lo vivido en aquella realidad anterior, de modo que a lo largo de su vida, el individuo deberá recordar las ideas originales a través de la contemplación reflexiva de las meras copias que aquí encontramos.

Aristóteles

Filósofo griego, alumno más sobresaliente de Platón. (384-322 a.C.). Le dio una enorme importancia a la experiencia, a la información recopilada a través de los sentidos por lo que no puede ser considerado como racionalista solamente. Aristóteles no creía en la existencia de un mundo más allá del nuestro en el que se encontraran las esencias de los objetos mundanos. En lugar de “multiplicar los mundos”, propuso que las esencias, o formas, como él las llamó, se encontraban en los objetos mismos. Precisamente aquello que hace que pertenezcan a una misma especie, todas esas características que comparten, es lo que podemos entender por forma.

Guillermo de Ockham

Filosofo nacido en Ockham (1280-1349).  Para Ockham, Dios es el único ser necesario, mientras que todo lo demás, al ser creado libremente, obedece únicamente el orden divino. Debido a que el mundo es una multiplicidad de objetos (personas, animales, seres inorgánicos) finitos, es imposible para la razón humana analizar el vínculo entre nosotros y Dios. En cambio, la razón sí puede analizar y conocer ese mundo compuesto por un sinfín de objetos individuales, pero sólo a través de la experiencia.

René Descartes

Filósofo francés (1596-1650). La solución que propuso fue a través del racionalismo. Creó el método cartesiano: método que consiste en dudar todo y preguntarse todo. Descartes concluyó que el hecho de pensar es la prueba irrefutable de que existía, es decir, pienso, luego existo. Según Descartes, los conocimientos se originan por la razón, y no por los sentidos, pues mientras que éstos nos engañan, la razón alcanza a percibir la realidad y, por tanto, nos brinda auténticos conocimientos. La sustancia es aquello que permanece inalterable en algo, a pesar de los cambios que pueda sufrir; digamos que es lo auténtico que permanece inmutable, lo que subsiste.

Baruch Spinoza

Filósofo racionalista y pensador religioso holandés Spinoza (1632 – 1677). Spinoza dice que no son varias, sino una sola sustancia: Dios. Tan diferente que desembocó en una concepción de Dios que conocemos como panteísmo; el universo es idéntico a Dios, que es la 'sustancia' incausada de todas las cosas. El concepto de sustancia, que Spinoza saca de los filósofos escolásticos, no es el de una realidad material, sino más bien el de una entidad metafísica, una base amplia y autosuficiente de toda realidad.

  Leibniz

Nació en Leipzig en 1646. Aunque era huérfano esto nunca le impidió desarrollarse en un buen ambiente. Este ambiente lo llevo a estudiar desde muy temprana edad a estudiar. Realizó muchos escritos científicos y filosóficos. Su teoría del conocimiento eran las mónadas que eran una especie de átomos metafísicos que eran la parte esencial de todo. Tienen capacidad de percepción y actividad. Todas tienen una sustancia de Dios esto se ve en la armonía del universo y de sus fenómenos. Está teoría es el principio de la teoría del “panteísmo”.

David Hume

Nació en Edimburgo en 1711. Vivió en una familia de clase media. Estudió la carrera de derecho pero se retiro debido a la falta de interés por esta. Se fue a Francia donde escribió su primer texto que fue un rotundo fracaso. Regreso a Edimburgo donde escribió más textos que fueron un éxito. Tuvo muchos trabajos en la política y después se retiró de nuevo a Francia como embajador donde se hizo de una buena fortuna con la cual regresó a Edimburgo para vivir tranquilo sus últimos años. El pensaba que el conocimiento provenía del conjunto de las impresiones y de las ideas, es decir las impresiones era la manera de captar el mundo a través de los sentidos y las ideas era lo que nuestro pensamiento realizaba con esa impresiones.

Emmanuel Kant

Emmanuel Kant nació en 1724 y murió en 1804, filósofo alemán, considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna. El negaba que mediante la razón se pudiera llegar a entender o tratar de entender los conceptos infinitos como “universo”, “Dios” y “alma”. El postulaba que la conciencia era una especie de conducta que se manifestaba según los fenómenos internos y externos del yo. Decía que los astros eran dependientes los unos de los otros para mantener su armonía.

Wittgenstein

Nació en Viena en 1889. Creció en un ambiente con muchos hermanos, estudió ingeniería aeronáutica en la universidad pero tiempo después se interesó más por la lógica y la filosofía. Se enlisto en el ejército en la Primera Guerra Mundial y esto no impidió que siguiera escribiendo textos filosóficos. Cuando terminó la guerra el repartió toda si herencia entre sus hermanos y amigos y se dedicó a vivir una vida tranquila como jardinero. Después se hizo catedrático de Cambridge en Inglaterra donde murió. El soportaba el empirismo clásico: cualquier pensamiento que elabora nuestra mente procede de la experiencia, dado que toda idea verdadera procede de la impresión. Decía que los hechos de los que nos habla la ciencia, el único decir con "sentido", se desenvuelven en un escenario del que también nos podemos y debemos ocupar: la estructura lógica del conjunto de hechos al que llamamos mundo, el sentido, lo místico.

Karl Popper

Nació en Viena en 1902. Filósofo austriaco. Estudió filosofía en la Universidad de Viena y ejerció más tarde la docencia en la de Canterbury (1937-1945) y en la London School of Economics de Londres (1949-1969).  Inventó el método científico. El decía que el conocimiento científico estaba basado también en la corriente epistemológica del empirismo debido a que para adquirir el conocimiento científico se hacen premisas que son comparadas con la realidad que perciben los sentido para ver si las premisas son verdaderas o falsas y debido a que estas premisas fueron comprobadas a través de las impresiones de los sentidos son universalmente aceptadas.

Mapas conceptuales

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EVOLUCIÓN DE LA EPISTEMOLOGIA<br />Los momentos más importantes de la maduración de esta metodología de la ciencia como cr...

UNA HISTORIA DE CARIÑOS

UNA HISTORIA DE CARIÑOS

¨En este cuento, Claude Steiner sintetiza con gran sabiduría y ternura muchas ideas sobre las caricias.
Érase una vez, hace mucho tiempo, una pareja feliz, Antonio y María, quienes tenían dos hijos llamados Juan y Lucía. Para entender la felicidad de los niños es necesario retroceder a aquella época.
Cada persona, cuando nacía, recibía una bolsita de cariños. Siempre que una persona colocaba la mano sobre la bolsita podía sacar un cariño caliente. Los cariños calientes hacían que las personas se sintieran calientes y cómodas, llenas de cariño. Las personas que no recibían cariños calientes se exponían al peligro de contraer una enfermedad en la espalda que les hacía marchitarse y morir.
Era fácil recibir cariños calientes. Siempre que alguien los quería, bastaba pedirlos. Colocando las manos en la bolsita surgía un cariño del tamaño de la mano de un niño. Al salir a la luz, el cariño se expandía y se transformaba en un gran cariño caliente que podía ser colocado en el hombro, en la cabeza, en el cuello de la persona. Entonces, se mezclaba con la piel, y la persona se sentía toda muy bien.
Las personas vivían pidiéndose cariños calientes las unas a las otras, y nunca había problemas para conseguirlos, pues se daban gratis. Por consiguiente, durante la mayor parte del tiempo todos vivían felices y llenos de cariños.
Cierto día, una bruja mala se disgustó porque las personas, por ser felices, no compraban las pociones y los ungüentos que ella vendía. Como esta bruja era muy sagaz, inventó un plan muy malvado. Cierta mañana se acercó a Antonio mientras María jugaba con su hija, y le murmuró al oído:
–Mira, Antonio, observa los cariños que María le está brindando a Lucía. Si ella sigue así consumirá todos los cariños, y no quedará nada para ti.
Antonio quedó sorprendido y preguntó:
– ¿Quiere usted decir que no siempre existen cariños calientes en la bolsita?
Y la bruja contestó:
–Se pueden acabar, y tú no recibirías más.
Diciendo esto la bruja se fue, montada en su escoba, carcajeándose ruidosamente.
Antonio quedó muy preocupado, y se puso a mirar cada vez que María le entregaba un cariño caliente a otra persona, pues temía perderlos. Entonces empezó a quejarse a María, a quien quería mucho, y él también dejó de darles cariños a los demás, y los reservó solo para su esposa.
Los niños lo notaron y también empezaron a economizar cariños, pues entendieron que no estaba bien entregarlos. Todos se volvieron cada día más mezquinos.
Las personas de esa localidad comenzaron a sentirse menos cálidas y encariñadas, y algunas murieron por falta de cariños calientes. Cada día iban más personas a hablar con la bruja para adquirir ungüentos y pociones. Pero la bruja realmente no quería que las personas murieran porque, si eso ocurría, dejarían de comprar pociones y ungüentos. Entonces tramó un nuevo plan. Todos recibían una bolsita que era muy parecida a la bolsita de cariños, pero era fría y contenía espinas frías. Las espinas frías hacían que las personas se sintieran frías y pinchadas, mas evitaban que se murieran.
De ahí en adelante, siempre que alguien decía: “Quiero un cariño caliente”, los que temían perder su reserva, contestaban: “No le puedo dar un cariño caliente, pero si usted quiere le puedo dar una espina fría”.
La situación se complicó bastante porque desde la llegada de la bruja había cada día menos cariños calientes disponibles, y éstos se estaban volviendo muy valiosos. Esto obligó a las personas a intentar hacer todo tipo de cosas para conseguirlos.
Antes de que llegara la bruja, se reunían grupos de tres, cuatro, cinco personas, sin importarles quién les estaba dando cariños a quien. Después de aparecer la bruja la gente comenzó a juntarse por parejas y a reservar todos sus cariños calientes exclusivamente para su pareja. Cuando se olvidaban y le daban un cariño caliente a otra persona, se sentían después culpables. Las personas que no lograban encontrar una pareja generosa debían trabajar mucho para obtener dinero para comprar los cariños.
Otras personas se volvieron simpáticas y recibían muchos cariños calientes sin tener que corresponder con cariños. Entonces comenzaron a vendérselos a las personas que los necesitaban para sobrevivir. Igualmente otras personas reunían espinas frías, que eran ilimitadas y gratis, las cubrían con un forro blanco, y, calentándolas, las hacían pasar por cariños calientes. Realmente eran cariños falsos, de plástico, que causaban nuevas dificultades. Por ejemplo, dos personas se juntaban e intercambiaban libremente sus cariños de plástico. Se sentían bien en ciertos momentos pero luego, se sentían muy mal. Como creían que estaban intercambiando cariños calientes, se confundían.
Por consiguiente, la situación se puso muy grave.
No hace mucho tiempo, una mujer especial llegó a ese lugar. Nunca había oído hablar de la bruja, y a ella no le preocupaba que los cariños calientes se acabaran. Ella los entregaba gratis, inclusive cuando no se los solicitaban. Las personas de ese lugar desaprobaban su actitud porque esa mujer les hacía pensar a los niños que no se debían preocupar por que los cariños calientes se terminaran, y la llamaban la Persona Especial.
Los niños querían mucho a la Persona Especial porque se sentían bien en su presencia, y comenzaron a darle cariños calientes siempre que sentían la necesidad de hacerlo.
Los adultos se preocuparon mucho, y decidieron imponer una ley para proteger a los niños del desperdicio de sus cariños calientes. La ley decía que era un crimen distribuir cariños calientes sin permiso. Sin embargo, a pesar de la ley, muchos niños continuaron intercambiando cariños calientes siempre que lo deseaban o que alguien los pedía. Como había muchos niños parecía que el intercambio de cariños iba a seguir prosperando.

Todavía no podemos predecir qué ocurrirá. ¿Las fuerzas de la ley y del orden de los adultos forzarán a los niños a detener su imprudencia? ¿Los adultos se unirán a la Persona Especial y a los niños y entenderán que siempre habrá cariños calientes, todos los que fueren necesarios? ¿Se acordarán de los días en que los cariños calientes eran inagotables porque se distribuían libremente?¨

TOMADO DEL LIBRO: UNA CARICIA ESENCIAL
PARA REFLEXIONAR:
1. ¿De cuál lado está usted? 2.¿Qué opina usted de esto?

Ingeniate tu propia bolsita de cariños calientes y llevala contigo, recuerda no ser egoista con los cariños.